Los aspectos más relevantes de estas propuestas se centran en la modelización de los componentes interactivos (estructura) y mecanismo de interacción (diálogo).
Modelos de componentes interactivos
Los modelos basados en componentes realizan la descripción del sistema como una colección de interadores, elementos básicos que encapsulan interacciones elementales con las que se pueden construir interacciones más complejas.Estos modelos definen las características de los objetos con los que interactúa el usuario (como listas, deslizadores, ventanas, etc.). El modelo conceptual debe reflejar los aspectos relevantes del cualquier componente interactivo (apariencia, eventos, comunicación, etc.). Normalmente esta arquitectura es modular por lo que permite la composición de componentes para crear sistemas más complejos.
Uno de los modelos que más se ha utilizado para la especificación de sistemas interactivos es el denominado interador (de York) [DUK95]. Un interador (interactor) consiste en un estado y un conjunto de acciones que puede percibir e invocar el entorno a través de una interfaz bien definido. Esta definición recoge los elementos esenciales de cualquier elemento interactivo (su estado actual, visualización y eventos para su manipulación. Una parte importante de esta interfaz es la representación gráfica del componente (presentación), que es perceptible por el usuario del sistema. Bajo este modelo, podemos describir elementos interadores abstractos, que posteriormente se plasmará en los lenguajes de especificación.
El concepto de interador ha sido utilizado ampliamente para construir metodologías de diseño de sistema interactivos. La mayor diferencia entre ellas es el lenguaje de especificación utilizado, Z, Lotos, álgebra de procesos, etc.
Podemos realizar una descripción más detallada de un interador utilizando para ello conceptos que aparecen en los sistemas concurrentes. Así, un interador es un modelo abstracto basado en procesos, canales de comunicación y señales de control que definen un componente interactivo con capacidad de representación gráfica y modificación dinámica. Su estructura favorece la interconexión de interadores para realizar modelos de interacción complejos.
En el siguiente esquema se detallan los procesos que definen su funcionalidad, así como las comunicaciones entre los mismos. La idea que se recoge bajo el paradigma del interador es la de representar un componente activo que posee una apariencia gráfica y una medida que representa el valor actual del interador (o estado). Este valor puede modificar la apariencia del interador, así como externamente podemos variar la forma de obtención de la medida. Podemos sincronizar los distintos procesos mediante señales de control.
Un interador se puede describir mediante cuatro procesos. Collection proporciona una descripción de alto nivel de la apariencia gráfica del objeto. Feedback se encarga de producir la apariencia externa del objeto. Measure obtiene un dato de un nivel inferior, y Control, se encarga de generar una nueva medida para el nivel superior. Las entradas y salidas del interador se definen por medio de canales de comunicación: im, oc, od y eo. La sincronización se realiza mediante dos señales de control: it y ot.
(Miguel Gea y Fco. Luis Gutiérrez, El diseño, Universidad de Granada)
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